Loading subject…
Los cuatro pasos del análisis
«El hombre de carne y hueso» — Miguel de Unamuno
Comienzo del primer capítulo de Del sentimiento trágico de la vida (1913):
Homo sum: nihil humani a me alienum puto, dijo el cómico latino. Y yo diría más bien, nullum hominem a me alienum puto; soy hombre, a ningún otro hombre estimo extraño. Porque el adjetivo humanus me es tan sospechoso como su sustantivo abstracto humanitas, la humanidad. Ni lo humano ni la humanidad, ni el adjetivo simple, ni el sustantivado, sino el sustantivo concreto: el hombre. El hombre de carne y hueso, el que nace, sufre y muere —sobre todo muere—, el que come y bebe y juega y duerme y piensa y quiere, el hombre que se ve y a quien se oye, el hermano, el verdadero hermano.
Porque hay otra cosa, que llaman también hombre, y es el sujeto de no pocas divagaciones más o menos científicas. Y es el bípedo implume de la leyenda, el zoon politikón de Aristóteles, el contratante social de Rousseau, el homo oeconomicus de los manchesterianos, el homo sapiens de Linneo o, si se quiere, el mamífero vertical. Un hombre que no es de aquí o de allí, ni de esta época o de la otra, que no tiene ni sexo ni patria, una idea, en fin. Es decir, un no hombre.
El nuestro es otro, el de carne y hueso; yo, tú, lector mío; aquel otro de más allá, cuantos pesamos sobre la tierra.
| Recurso | Identificación | Efecto |
|---|---|---|
| La voz | La primera persona de «Y yo diría más bien» | Sitúa al autor frente a una autoridad antigua y convierte el ensayo en una discusión abierta, con alguien que responde de lo que afirma. |
| La elección léxica | «carne y hueso» frente a «humanitas» y «lo humano» | Enfrenta lo que se puede tocar con lo que solo se puede pensar, y deja la abstracción sin peso ante el cuerpo concreto. |
| La alusión | Terencio, Aristóteles, Rousseau, Linneo | Convierte la tradición culta en blanco del argumento, de modo que la erudición sirve para desmontar definiciones ajenas. |
| La certeza | La sentencia «Es decir, un no hombre» | Cierra el catálogo con un juicio sin matices que no deja lugar a la réplica y fija la posición del autor. |
| El tono | La apelación «yo, tú, lector mío» | Pasa de la polémica a la cercanía y obliga al receptor a reconocerse dentro de la definición que el ensayo defiende. |
La voz
La voz es la personalidad verbal construida mediante el punto de vista, el tono, el registro y el estilo con la que se expresa el narrador, el hablante lírico o un personaje.
La elección léxica
La elección léxica es la selección de palabras que orienta el sentido de un pasaje y produce un efecto sobre el receptor.
Unamuno define al ser humano mediante una voz en primera persona que corrige a la tradición, de manera que la idea llega siempre unida a alguien que la sostiene. Se aprecia en la corrección inicial «Y yo diría más bien» y en la serie «el que nace, sufre y muere —sobre todo muere—». Al enmendar la sentencia latina que acaba de citar, el autor se coloca por encima de la autoridad invocada y se concede el derecho a redefinir la palabra «hombre». La acumulación de verbos sustituye entonces la definición por una vida en movimiento, y el inciso «sobre todo muere» frena esa serie en el único verbo que ninguna filosofía puede discutir. Esa detención da al pasaje su gravedad: la muerte queda como la prueba de que el cuerpo precede a cualquier idea. La oposición léxica entre «humanitas» y «carne y hueso» refuerza el movimiento, porque enfrenta un sustantivo abstracto con dos palabras que se pueden tocar. El cierre «yo, tú, lector mío» completa el recorrido al arrastrar al receptor dentro del argumento. Así, el ensayo consigue que su tesis se sienta antes de entenderse, y esa es la razón por la que el fragmento se lee como literatura y no como tratado.
Unamuno defiende al hombre concreto mediante una voz que corrige a la tradición. La enmienda «Y yo diría más bien» le concede autoridad para redefinir la palabra, y la serie «el que nace, sufre y muere» sustituye la definición abstracta por una vida sujeta al tiempo, de modo que la tesis se apoya en el cuerpo antes que en la idea.